La inteligencia artificial revoluciona la farmacología: Madrid Network y la FUAM impulsan el debate sobre el futuro de los medicamentos y la medicina personalizada

La inteligencia artificial ya está redefiniendo la investigación biomédica

La Fundación de la Universidad Autónoma de Madrid (FUAM) junto con Madrid Network, han celebrado la jornada «FarmacologIA: La IA en el descubrimiento, desarrollo y uso personalizado de medicamentos», enmarcada en el segundo ciclo InnoUAMos. El encuentro reunió a investigadores, profesionales sanitarios, centros tecnológicos y empresas para analizar el papel estratégico de la inteligencia artificial en la investigación biomédica, el desarrollo de nuevos tratamientos y la medicina personalizada.

Durante la apertura de la jornada, Gema Sanz, directora de Relaciones Institucionales de Madrid Network, destacó el papel de la entidad como puente entre universidad, empresa e innovación. En su intervención lanzó una reflexión que marcó el inicio del debate: «Todavía no sabemos si el próximo gran medicamento contra el cáncer será descubierto por un algoritmo o por un investigador apoyado en la Inteligencia Artificial. Lo que sí sabemos es que la IA va a cambiar para siempre la forma en la que investigamos, desarrollamos y utilizamos los medicamentos».

La conferencia inaugural corrió a cargo de Miguel Esteras Bejar, investigador de Inteligencia Artificial aplicada en TECNALIA, uno de los principales centros europeos de investigación aplicada y transferencia tecnológica, quien impartió la ponencia «Biología Programable: Retos y oportunidades para la industria farmacéutica».

Durante su intervención explicó cómo la inteligencia artificial está cambiando profundamente la forma de investigar y desarrollar nuevos medicamentos, gracias a su capacidad para analizar grandes volúmenes de datos biológicos, identificar patrones complejos y acelerar procesos que tradicionalmente requerían años de investigación.

Esteras mostró cómo la combinación entre computación, biología y aprendizaje automático está permitiendo diseñar modelos capaces de comprender sistemas biológicos cada vez más complejos, abriendo la puerta a una medicina mucho más precisa y personalizada. Asimismo, destacó el enorme potencial de la IA para optimizar el descubrimiento de nuevas moléculas, mejorar la selección de candidatos para ensayos clínicos y reducir significativamente los tiempos y costes asociados al desarrollo farmacéutico.

No obstante, quiso lanzar un mensaje de prudencia frente al entusiasmo tecnológico. «La tecnología que nosotros hacemos no es la solución; la receta ganadora está en el equipo de trabajo», afirmó, insistiendo en que el verdadero éxito de la Inteligencia Artificial dependerá de la colaboración entre científicos, médicos, ingenieros, farmacólogos y empresas.

Esteras subrayó además que el principal reto ya no consiste únicamente en desarrollar algoritmos cada vez más sofisticados, sino en garantizar que esas soluciones sean rigurosas desde el punto de vista científico, útiles en la práctica clínica, viables para la industria y capaces de generar un beneficio real para los pacientes.

La IA permitirá desarrollar mejores medicamentos, pero el paciente seguirá en el centro

La mesa redonda posterior, permitió contrastar la visión clínica, tecnológica y empresarial sobre los principales retos de la IA aplicada a la farmacología. El debate abordó cuestiones como la reducción de tiempos y costes en el desarrollo de medicamentos, la calidad de los datos, la personalización de los tratamientos y el equilibrio entre los algoritmos y el criterio clínico.

Alberto Manuel Borobia, profesor asociado de la UAM y jefe del Servicio de Farmacología Clínica del Hospital Universitario La Paz, destacó que la IA permitirá reducir tiempos y costes al identificar antes los compuestos que no llegarán a convertirse en medicamentos eficaces, optimizando así el diseño de los ensayos clínicos.

Francisco Abad Santos, profesor titular de la UAM y referente en farmacología clínica, defendió que el gran reto será identificar el tratamiento más adecuado para cada paciente y hacer realidad una medicina verdaderamente personalizada.

Daniel Ramos Castro, profesor de la Escuela Politécnica Superior de la UAM, recordó que el verdadero valor de la IA no reside únicamente en los algoritmos, sino en la calidad de los datos: «Ese encuentro entre el dato disponible y el algoritmo es la clave».

Miguel Esteras incidió en que la IA solo generará impacto cuando la investigación pueda transformarse en soluciones aplicables, escalables y útiles para el sistema sanitario y la industria.

Tras conducir el diálogo entre los expertos Sanz resumió el espíritu de la jornada: «Hoy salimos con una idea muy clara: la receta de la Inteligencia Artificial en salud exige rigor clínico, seguridad y colaboración. Solo así conseguiremos que la innovación tecnológica se traduzca realmente en mejores tratamientos para los pacientes».

Con esta nueva edición de InnoUAMos, Madrid Network y la Fundación de la Universidad Autónoma de Madrid consolidan un espacio de encuentro entre ciencia, empresa e innovación, impulsando el diálogo y la colaboración para afrontar los grandes retos tecnológicos del futuro.